
La comunidad de fans en todo el mundo sigue haciendo cábalas acerca de si morirá o seguirá con vida Harry Potter. Desde que hace una semana se diera a conocer cuándo se publicará la séptima y última entrega de la saga del aprendiz de mago (en la medianoche del 21 de julio), en todo el planeta se conversa sobre ese tema.
Para algunas personas en Londres sin embargo, la respuesta es clara. El mayor corredor de apuestas británico, William Hill, ya no acepta apuestas sobre la supervivencia del aprendiz de mago. Para él es seguro que Potter será asesinado. La pregunta es sin embargo por quién.
El principal sospechoso es sin duda alguna Lord Voldemort, el malvado contrincante del estudiante de la escuela de magia Hogwarts. El que apueste por él recibirá el doble de lo apostado. Sin embargo, las apuestas por la mejor amiga de Potter, Hermione, como autora del crimen, son de 14:1.
Y en caso de que su tío Vernon fuese finalmente el asesino, se devolverá la cantidad apostada multiplicada por cien. Ni siquiera se deja fuera la posibilidad de que Potter se suicide. De ser así se devolverá seis veces lo apostado.
Los corredores de apuestas están tan seguros de la muerte del aprendiz de mago que ya han prometido que devolverán todo el dinero si Potter sigue con vida.
Con ello reflejan el sentir general de los fans de Potter, cuya saga de seis libros tuvo una tirada de más de 325 millones de ejemplares. El diario "Observer" recuerda los tiempos en los que Arthur Conan Doyle dejó morir a su gran detective Sherlock Holmes y los caballeros en Londres portaban un crespón de luto.
Parte del sentir general de fin de una época se debe a la creadora de Potter, la escrita Joanne K. Rowling.
Desde hace un tiempo, la escritora de 41 años -que se convirtió en multimillonaria con el aprendiz de mago-, viene haciendo algunas indicaciones funestas.
Primero anunció que en la última parte morirían dos de los personajes principales, luego reflexionó en voz alta sobre si debía morir el propio Potter y finalmente tituló el libro: "Harry Potter and the Deathly Hallows".
A ello se suma que el intérprete de Potter en las cinco películas que hasta ahora se han hecho de la saga, Daniel Radcliffe, expresó su presunción: "Siempre tuve la sospecha que Harry tenía que morir. Creo que Voldemort sólo puede morir si muere también Harry".
La mayor cadena de librerías británica Waterstone's ya ha anunciado que abrirá un teléfono de emergencias para atender a los lectores consternados.
Pero pese a todos los malos presagios, todavía hay esperanza. Se basa sobre todo en que Rowling, también madre de dos hijos, tenga en cuenta a sus jóvenes lectores.
Para los niños, según se argumenta, la muerte del héroe podría ser demasiado horrorosa. Además, los conocedores apuntan que la escritora escocesa desde que apareció la primera novela de Potter, en junio de 1997, siempre ha sabido dar sorpresas.
En su página web (www.jkrowling.com) revela esta semana que en el futuro habrá "mucho sobre lo que discutir".
No obstante, lo que sí es seguro es que el libro ya se ha terminado y que las últimas páginas las escribió Rowling hace cuatro semanas en el hotel de cinco estrellas "Balmoral", en Edimburgo. Una gran diferencia con sus primeros tiempos, cuando recibía subsidios de ayuda y escribía en un café porque en casa apenas tenía espacio.
El fin de la historia sólo lo saben la propia Rowling y un puñado de personas. El manuscrito seguro que se encuentra a buen recaudo en una caja fuerte.